Rincón Literario: Presentación “Ladrones de Atlántida”

Seguro que no tenéis planes mejores éste sábado a las 12:30 que asistir a un gran acto cultural entretenido e interesante donde los haya. Además, si se tiene en cuenta que dicho acto se celebrará en un entorno con tanto encanto como la librería Beta de la calle Sierpes (antiguo teatro) se convierte en una cita imperdible dentro de nuestra agenda.

Se trata de la Presentación del libro de José Ángel Muriel de título: “Ladrones de Atlántida” novela de aventuras que encantará sin duda a todas aquellas mentes inquietas que disfruten con la historia de las antiguas civilizaciones (egipcia, culturas precolombinas, etc…).

Como dato interesante, os comento que el presentador en esta ocasión es Rafael Marín que es gaditano y puede que más de uno lo conozca puesto que es una gran personalidad dentro de la literatura Fantástica y de Ciencia Ficción en España y fuera de nuestras fronteras. También ha trabajado como guionista de comics de Marvel por lo que ya os digo que es una figura muy reconocida dentro de estos círculos. Es toda una oportunidad conocerlo personalmente.

Sin más, os envío la información del acto que ha divulgado el autor. Por favor, si pensáis que a algún amigo/a, compañera/o le pueda interesar, por favor, pasádselo.

“Ladrones de Atlántida” será presentada en la sede de Librerías Beta, en el antiguo Teatro Imperial, de la mano de uno de los escritores más célebres del panorama actual.

Fecha: Sábado, 19 de enero de 2008.
Hora: 12:30.
Lugar: Librería Beta, C/ Sierpes nº 25.
Presenta: Rafael Marín.

José Angel Muriel González.

www.elautor.com

http://www.joseangelmuriel.com

Nota de VaS, este artículo es la reproducción íntegra de un correo enviado por un amigo, el Sr. Ryder

Rincón Articulado: Du bist Deutschland

Du bist Deutschland

Por Luis Aparicio

Acabo de leer una noticia de mi Alemania (donde si Dios quiere volveré tres mesecillos a partir de abril) que me ha dejado perplejo, esperanzado y con una lagrimilla, que luego cuento. Os pongo parte del artículo para que veais de qué va. Está en www.aceprensa.com, por si queréis leerlo

Medios de comunicación privados hacen una campaña para fomentar una mayor aceptación de los niños en la sociedad alemana

Un anuncio gigante a dos páginas completas aparecía el domingo 30 de diciembre en la prensa alemana. Se ve un bebé en los brazos de su madre en bañador. El texto dice “Tú fuiste un accidente, un pequeño accidente, un percance. Realmente nos descuidamos por un momento. Pero todo ha salido bien, muy bien. ¡No podía haber ocurrido nada mejor! Se puede enterar todo el mundo: ¡Hurra, la culpa es nuestra!”

Este anuncio es uno de los doce que irán apareciendo hasta el mes de mayo en toda la prensa del país para fomentar un cambio de clima mental que logre una mayor aceptación de los niños en la sociedad alemana. Además de los anuncios impresos, todos los días a las 19.58 aparece un spot de dos minutos de duración en las televisiones más importantes del país.

Esta asombrosa campaña (www.du-bist-deutschland.de) está financiada por diversos medios de comunicación privados (ARD, ZDF, SAT1, RTL, Kabel eins, Vox, n-tv, N24, Premiere) que han formado una sociedad de responsabilidad limitada para asegurar que se cumpla el fin de la campaña. Participan personajes de la vida pública, presentadores de televisión y deportistas (…). Empresas como Deutsche Post, E.ON, etc. aseguran la financiación del proyecto (…)

Niños de toda Alemania han contribuido a expresar sus pensamientos sobre una Alemania con un presente y un futuro feliz, y los han plasmado en dibujos. Varias agencias de marketing y publicidad han puesto gratuitamente sus equipos a disposición de la campaña.

El esfuerzo que se está haciendo en Alemania para cambiar la sensibilidad social sobre los hijos no procede del Estado y tampoco de la Iglesia, sino de la sociedad civil. Y curiosamente son los medios de comunicación (los mismos que a menudo difunden antimodelos familiares) los que con esta campaña están contribuyendo a un nuevo modo de ver la vida y su futuro.

Os invito a que os metáis en la página web www.du-bist-deutschland.de Lógicamente está en alemán, pero simplemente ved el tono, escuchad la música y lo divertido que es ver el mapa de Alemania pintado por críos. Lo que se dice al principio es: “Los niños han pintado una Alemania amante de los niños. Esta web muestra lo que los niños desean de Alemania”.

Du bist Deutschland

En el lado derecho hay un recuadro que pone Der neue Tv-Spot. Pinchad en Mehr, y luego ved el vídeo de la niña señalando los huevos. Esta es la traducción que hace el autor del articulo, del lo que hay hasta la mitad, más o menos:

Las bonitas imágenes del anuncio van acompañadas de la siguiente explícita y directa declaración: “Nos vuelves locos. Lloras toda la noche. Te orinas en la cama. Te salen los primeros dientes y luego tienes incluso el sarampión. Primero el parvulario, luego el colegio… Sí, tú nos haces locamente felices. Tu adquisición es gratuita. Luego se vuelve cara. Necesitas tiempo y espacio. Nos ‘cuestas’ los zapatos nuevos, la televisión grande y las vacaciones en la costa. Tú no eres un lujo, tú eres impagable. Hay muchos motivos para no tener hijos, y el mejor para tenerlo eres tú. No puedes hablar y nos explicas el mundo. No puedes correr y nos ayudas a dar un salto. Aprendes tanto cada día y nos enseñas mucho más. Nos muestras que nunca es mal momento sino realmente el mejor para recibirte. Tienes padre y madre y necesitas todo el país para crecer felizmente. No estás solo, sino que eres nuestra tarea más valiosa. Tú haces de dos personas una familia, de la vivienda más pequeña, un lugar de juego y de aventuras, y, de fideos y salsa de tomate, una comida de fiesta”.

Y el anuncio concluye con esta rotunda frase: “Necesitamos más como tú, porque sin ti el presente no es divertido y el futuro ya pasó. Tú eres Alemania [Du bist Deutschland]”.

Impresionante, de verdad. Me da pena que no entendáis lo que se dice porque es muy bonito. Por eso lo de la lagrimilla.

Rincón Articulado: Las cosas en su sitio

Comentarios a “Las cosas en su sitio”

Luis Aparicio

Hola a todos.

Me causa una especial alegría volver a reencontrarme con VaS porque hacía tiempo que quería expresar en voz alta mi opinión sobre algunas cuestiones de actualidad. Más que nada, para que aquellos que tengan intereses parecidos a los míos (con independencia de que coincidamos o no el fondo de la cuestión) pueda ayudarme a descubrir juntos la entraña de la realidad que nos rodea; acercarnos más a la verdad.

El primer tema que escojo es el comunicado del PSOE llamado “Las cosas en su sitio”, a raíz del encuentro en defensa de la familia cristiana que se celebró en Madrid el día 30 de diciembre. Como sabéis, la Iglesia Católica ha declinado contestar oficialmente este comunicado, porque si lo hiciera estaría entrando en harina de otro costal (el político). Pero como ciudadano con plenos derechos, me gustaría dar mi opinión, fundada en mi experiencia personal, puesto que yo asistí a dicha concentración en la Plaza de Colón y participo de la doble condición no excluyente de ciudadano español y católico (no excluyente para la mayoría, pero no todos).

Y aunque sea quizá algo tedioso, voy a realizar este comentario glosando el texto de dicho comunicado que podéis encontrar en la página web del PSOE. Aunque yo lo he bajado de: abc.es, porque no podía bajarme el texto y pegarlo en un documento de word directamente desde la web www.psoe.es.

Ahí va mi análisis, y os ruego que me hagáis saber el vuestro, para enriquecer el asunto con más puntos de vista.

«LAS COSAS EN SU SITIO»

El texto íntegro del comunicado del PSOE está en formato cita. Mi comentario en texto normal.

“Los socialistas expresamos, como siempre, nuestro respeto al ejercicio por parte de los ciudadanos de su derecho a reunirse y manifestarse libremente; también nuestro pleno respeto a los actos litúrgicos o confesionales que se celebran en nuestro país; y queremos salir al paso de las manifestaciones públicas, de contenido político, vertidas por algunos responsables de la jerarquía de la Iglesia Católica en la concentración que se celebró en Madrid el pasado día 30.

Tres cuestiones: la primera consiste en considerar lo que se dijo en la Plaza de Colón tiene carácter político. Hablar de la familia, de la familia cristiana que tiene como base la familia natural: hombre y mujer, que tienen hijos y se rodean de parientes consanguíneos (o no), es una cuestión política porque se examinan cuestiones que afectan a esta institución tan esencial. Así, se abordaron diversas disposiciones legales como son el divorcio express, el “matrimonio” homosexual, el aborto… Resulta llamativo que el PSOE se irrogue para sí y para los demás partidos políticos la competencia exclusiva a la hora de emitir opiniones sobre cuestiones como la considerada. ¿Es que sólo los partidos políticos tienen voz en la sociedad?

La segunda, la referencia a la Jerarquía católica. Es un esfuerzo constante desde hace tiempo intentar escindir la Iglesia en dos clases: Pueblo/Jerarquía. Supone un total desconocimiento de la realidad eclesial (única en su especie), analizando dicha relación desde el paradigma dialéctico marxista, que parece que es el único que tiene relevancia desde el punto de vista del Partido Socialista. Como si existiera un enfrentamiento entre bases cristianas y jerarquía, cuando lo que realmente existe (en general; y en Plaza de Colón, en particular) es una total sintonía entre jerarquía y pueblo, porque a la postre, vamos todos a una.

La tercera se resume en el refrán castellano: “el que se pica, ajos come”. Y es que no hay que olvidar que quien se da por aludido es el PSOE. Cuando la acusación vertida por la jerarquía y los diversos movimientos que expresaron su opinión: Comunión y Liberación, Focolares, Comunidad de San Egidio, Camino Neocatecumenal, etc. (por cierto, todos movimientos de laicos) se dirige contra la clase política española, sin excluir al PP. Partido éste que no hizo absolutamente nada en sus años de gobierno (cuatro de ellos, con mayoría absoluta). Podemos recordar, por un lado, la aprobación de una ley de reproducción asistida contraria a la doctrina de la Iglesia, el apoyo a la Guerra de Irak (contra el criterio del Papa Juan Pablo II), su inactividad absoluta en materia de legislación abortiva, y un largo etcétera que se resume en una sola palabra: inactividad. Pero el PP no hace comunicados porque sabe que la mayoría de los que allí estaban vota al PP, como mal menor. Para la familia, malo el PSOE y menos malo (pero por muy poco) el PP.

En relación con ellas declaramos lo siguiente:
1. Es la Constitución de 1978 la que determina que la soberanía reside en el pueblo, del que emanan todos los poderes del Estado. Es la Constitución de todos los españoles la que ha proclamado que todos ellos son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de religión. Es la Constitución la que ha garantizado la libertad religiosa y la que ha determinado que ninguna confesión tenga carácter estatal. Es esta misma Constitución, base última de los valores y principios en los que se legitima la ordenación de la convivencia en sociedad, la que ha establecido que el respeto a la ley y a los derechos de los demás es el fundamento del orden político y de la paz social.

Vayamos por partes:

1.- Efectivamente, es la Constitución la que proclama la igualdad de los españoles ante la ley. “Proclama”, no constituye ni crea. Porque aunque no existiera Constitución, los españoles (todos los seres humanos, también los extranjeros ¿no?) son iguales: se trata de una cuestión que afecta a la dignidad del ser humano. Dignidad que no tiene explicación positivista alguna, pero que se asume como intuición a la que ha llegado el ser humano y que resulta absolutamente irrenunciable.

2.- Se dicen cosas que son de Perogrullo, que nadie duda y que la Iglesia defiende porque sabe que se juega en ello la condición de su existencia. Perogrulladas como:

– no puede existir discriminación alguna por razón de religión.

– ninguna confesión tiene carácter estatal.

Ni que los Obispos pidieran que se discriminara positivamente a los católicos en detrimento de ortodoxos, judíos y musulmanes. O, todavía mejor como broma: que España volviera a ser un Estado confesional católico. Quita, quita… ya tuvimos bastante, y sus efectos negativos tardarán siglos en desaparecer.

3.- Una perla de gran contenido, que conecta con el primer punto, y que da idea de la deriva positivista y materialista del PSOE (no menos que el PP, aunque la derecha sea más cauta… o hipócrita) es la que se refiere a que la Constitución es base última de los valores y principios en los que se legitima la ordenación de la convivencia en sociedad.

Se trata de una afirmación absolutamente parcial de la realidad, positivista y kelseniana a más no poder. Pero que hace aguas por doquier. Es cierto que la Constitución es el vértice de nuestro Ordenamiento Jurídico, y recoge los principios esenciales y los valores que sirven de base al resto del Ordenamiento. Pero si la Constitución no reconociera la libertad como derecho fundamental, ¿acaso dejaríamos de ser libre?. Y si no reconociera el derecho a la vida, ¿es que el ser humano ya no tendría derecho a vivir?

Pero aún más: ¿de dónde salen esos principios y valores? ¿De la nada? De la nada no se obtiene otra cosa que nada. ¿Y vinculan sólo porque están en la Constitución? Hace años, en la carrera, escuché un argumento en contra de esta consideración que me hizo pensar:

La Constitución vincula a todos los españoles y crea las bases de la convivencia, refiriéndola y basándola en los principios y valores que la misma recoge. Y su fuerza vinculante y carácter fundamental le viene de su refrendo por la mayoría de los españoles. Ahora bien: ¿qué pasa con quienes no la votamos porque no existíamos? Es cierto que vincula a quien la votó en su día; pero ¿qué legitimidad democrática tiene una Constitución que todos nosotros no hemos votado? Desde luego, no es una legitimación democrática: es una auténtica imposición. Pero a nadie se le ocurriría considerar esta situación como un descrédito de la Constitución. Sino más bien, la confirmación de que existe un sistema de valores metajurídico, no positivo, no escrito: una conciencia colectiva de tipo moral que nos lleva a concluir que todos tenemos derecho a la libertad y ¡qué bueno que así lo contemple nuestra Constitución!

En suma: hay un contenido que legitima nuestra Constitución de tipo metajurídico, que es patrimonio de todos los españoles y es herencia de nuestra tradición cultural e histórica, con todos sus avatares. Y considerar que la Constitución es la última fuente de legitimidad es un error que vacía de contenido la propia Constitución, porque se consagra una máxima terrorífica: las bases de la convivencia, los valores esenciales serán los que determinen los partidos políticos, con tal de modificar la Constitución en tal o cual sentido; o incluso sin modificar, por vía de interpretación de su contenido, de una forma sesgada y artificial. Así, lo mismo da que hoy se diga a y mañana no-a: lo importante es que esté sancionado por la Constitución. Es algo irracional.

Si se confirma lo que el PSOE dice (y el PP asiente a la chita callando), hemos llegado al final de la democracia: el dominio del más fuerte (más medios de comunicación, mejores oradores, mejor marketing… junto con una capacidad crítica de la masa social que se asimila a la del percebe o el berberecho) impera en nuestra sociedad.

2. A lo largo de estos últimos treinta años, los españoles han decidido mayoritariamente ampliar los derechos y las libertades individuales y fortalecer las políticas sociales en favor de la dignidad de las personas, objetivo último del orden jurídico democrático.
En estos últimos cuatro años, nuevas leyes han avanzado en la extensión de derechos y políticas sociales precisamente en favor de las familias.
Lo han hecho estableciendo medidas para promover la natalidad, para conciliar la vida laboral y familiar, para dignificar a las familias de jubilados con pensiones más bajas, para apoyar a las familias con personas dependientes, para que las familias con menos recursos dispongan de más becas para que sus hijos puedan seguir estudiando. También en estos cuatro años, nuevas leyes han creado nuevos derechos: para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, para reconocer el derecho a contraer matrimonio a todas las personas, sin discriminación alguna basada en su orientación sexual, y para poder poner fin, en ejercicio de la libertad, a una relación conyugal rota sin tener que sufrir dilaciones injustificadas.

Insisto en la línea antes esbozada: los españoles no pueden ampliar derechos y libertades individuales, porque para ello sería necesario que fueran dioses. Y, de hecho, no lo son. Sólo amplía quien crea. Y los españoles no crean derechos porque no pueden crear libre al ser humano. Si acaso, reconocen derechos y libertades que están insitos en la condición de ser humano que tiene todo hombre y toda mujer por el simple de hecho ser humano.

El segundo párrafo, por su parte, es muy esclarecedor porque mezcla dos ideas que, de suyo, son diametralmente opuestas; pero que, adecuadamente mezcladas, pueden “colar”. Muestra de ello es que los contenidos de que hablo se unen con la conjunción “también”. Es maravilloso eso de los subsidios, las becas, la promoción de la natalidad. Si bien es cierto que el Estado no está para darnos pagas a los ciudadanos por los niños que nos nacen. No. El Estado está para construir un entorno social tal que se permita atender las necesidades de los hijos sin necesidad de que nos paguen 2.500 “leuros”, que diría Carlos Herrera, por cada niño nacido. Esos 2.500 Euros, y muchos más, los tendríamos que ganar los españoles con nuestro trabajo, si nuestros salarios fueran dignos, si existiera conciencia en la sociedad de la importancia de la familia, si el horario fuera racional (europeo), si el poder adquisitivo familiar fuera el que se merece la institución que mantiene la cohesión interna de la sociedad… si de verdad quienes nos gobiernan en cada momento, se diesen cuenta de que el Estado no es un fín en sí mismo, sino una estructura que busca facilitar la vida a sus ciudadanos: no una especie de Olimpo madrileño, poblado de diosecillos ministeriales, cuya palabra fulmina como los rayos que lanzaba Zeus cuando se cabreaba.

Desde una perspectiva general, resulta un ejercicio loable de demagogia considerar como un avance social el establecimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo, por la sencilla razón de que tal unión no es matrimonio. Es otra cosa distinta. Sin entrar en consideraciones morales, basta recordar que en Francia, con el gobierno socialista de Lionel Jospin, las uniones entre homosexuales recibieron una cobertura legal diferente al matrimonio: el pacto de solidaridad recíproca. Por la sencilla razón de que es injusto tratar aquello que no es igual, como si lo fuera. Y ya digo que tal decisión no estaba dirigida a “fastidiar” al colectivo homosexual. Al contrario: se tomó en consideración una realidad social patente, necesitada de una regulación. Pero no utilizó una institución consagrada desde hace milenios, sostén de la sociedad, para dar carta de naturaleza a tales uniones. Y es que el futuro de la sociedad, la pervivencia de la especie humana (aunque parezca una obviedad o una barbaridad) pasa por la existencia de hombres y mujeres que se unen sexualmente y dan vida a nuevas generaciones. Cuestión ésta que está cerrada por la naturaleza a las parejas del mismo sexo. Y no creo que sea la solución más adecuada que la procreación se estatalice en criaderos de niños donde las parejas, homo o heterosexuales, vayan a elegir a los niños que quieren criar. O, peor aún: que el desarrollo científico haga realidad aquella película en la que Arnold Schwarzenegger se quedaba “embarazado”.

Quiero dejar muy claro que respeto la decisión de una persona que libremente decide mantener relaciones sexuales con otra persona de su mismo sexo: son adultos y como administradores de su vida, pueden decidir lo que más les convenga. Pero una cosa es tal libertad, y otra muy distinta es publicitar las relaciones homosexuales como análogas a las heterosexuales, por la sencilla razón de que nunca podrán producir análogos efectos sociales, salvo que se produzca un giro social sin precedentes en la historia de la humanidad. Aunque todo es posible.

Y qué decir del supremo acto de libertad que supone poner fin a una relación conyugal rota… Los efectos sociales del divorcio en España no puede decirse que sean de lo más favorable, satisfactorio y divertido. De hecho, el divorcio acarrea una sola cosa: sufrimiento. Sufrimiento, amargura, desapasionamiento, pesimismo, desgana… y qué decir de los hijos que sufren la crisis matrimonial de sus padres.

Hoy no es asumible la eliminación del divorcio (los corazones están duros como piedras…). Pero una cosa es lo dicho, y otra muy distinta es que desde el Gobierno se incentive el divorcio, haciéndolo más fácil y rápido.Lo cual no quiere decir que se imposibilite de facto. Sino que se aborde la posible ruptura matrimonial de forma más positiva, intentado ayudar a recomponer en lugar de machacar lo que aún quedaba en pie. Lógicamente, el divorcio express es más barato que intentar recomponer el matrimonio con ayudas sociales, gabinetes psicológicos serios, terapia familiar… pero ¿es que acaso piensa alguien en ello? PSOE, PP, IU… da igual, porque todos tienen en su seno una misma idea: libertad. Pero libertad ¿para qué? Libertad por libertad… vacío por vacío. Cero por cero igual a cero. No sabemos donde queremos ir todos juntos, los matrimonios no saben donde tienen que llegar, nadie sabe donde se dirigen sus pasos, fuera del restaurante tal o de la cama con cual. Y así, claro está, no se genera una sociedad alegre, vital, ilusionada con el mañana. Sino más bien, una sociedad mustia y triste, que necesita encubrir su verdadera realidad con muchas risas con tufos alcohólicos, muchos viajes, muchas experiencias nuevas en la comida, mucho bajo vientre y poca cabeza; no quiero pensar, no sea que me convenza de que mi vida no discurre por donde debiera y rectificar ¡es tan cansando y aburrido!

3. La fortaleza de la democracia consiste en la garantía de la convivencia de opciones ideológicas, morales y religiosas distintas, sin aceptar la imposición de ninguna en particular. En este sentido, en un régimen de libertades, la fe no se legisla. La legitimidad de los valores y de las reglas de la convivencia emana de los principios y procedimientos constitucionales. No hay más legitimidad que la legitimidad constitucional.

Volvemos de nuevo a la estrategia de la confusión: ¿quién pone en duda que el pluralismo político es la base de la convivencia española? Nadie. Es más: la concentración de Colón se hace precisamente impetrando dicho pluralismo. Más aún: los católicos (obispos, monaguillos, cardenales, padres de familia, monjas, solterones/as, frailes, sacristanes de pueblo…) todos tenemos derecho a decir LO QUE NOS DE LA GANA y a CRITICAR LO QUE QUERAMOS la legislación del Gobierno de turno. Criticar u opinar no es en modo alguno un intento de deslegitimación del Gobierno elegido democráticamente. La afirmación realizada por el PSOE en este párrafo tiene un contenido autoritario que pone los vellos de punta, porque trata de dividir la sociedad entre buenos y malos (progresistas y conservadores), de forma que quien se opone a la legislación desarrollada por su Gobierno, merece ser puesto en la picota y condenado a escarnio público porque es un retrógrado, un conservador casposo, un dinosaurio, un neandertal… En vez de pensar que, a lo mejor, se trata de una persona que simplemente disiente de la opinión de quien legisla en ese momento. Disentimiento que no es en modo alguno deseo de imposición. Se entroniza así el pensamiento único, por la puerta de atrás y de forma sibilina.

De ahí que dos afirmaciones de este párrafo sean dignas de enmarcarse:

a) En un régimen de libertades, la fe no se legisla. ¿Quién ha dicho que la fe se tiene que legislar? ¿Vamos a modificar mañana el Código Civil para obligar a asistir a Misa los domingos? Denota que quien escribió el comunicado (me inclino por D. Álvaro Cuesta, con la concurrencia de D. Diego López Garrido: por el estilo) ha leído poco el Evangelio (al César lo que es del César…); y menos todavía la doctrina de la Iglesia, en la medida en que sin libertad no puede existir verdadera conversión del corazón a Dios: no se puede amar por obligación. Un punto del “casposo y arcaico” Catecismo de la Iglesia:

“1738 La libertad se ejercita en las relaciones entre los seres humanos. Toda persona humana, creada a imagen de Dios, tiene el derecho natural de ser reconocida como un ser libre y responsable. Todo hombre debe prestar a cada cual el respeto al que éste tiene derecho. El derecho al ejercicio de la libertad es una exigencia inseparable de la dignidad de la persona humana, especialmente en materia moral y religiosa (cf DH 2). Este derecho debe ser reconocido y protegido civilmente dentro de los límites del bien común y del orden público (cf DH 7)”.

Pero es que, además, si así fuera, el argumento se les viene en contra: si la fe no se legisla, ¿por qué sí se legisla la no-fe? Es decir: la concepción matrimonial del PSOE no es heterosexual; la que sostiene la doctrina de la Iglesia Católica, sí lo es. Con esta legislación: ¿no se está imponiendo una concepción del matrimonio a los católicos? La clave, desde mi punto de vista, sería considerar que en un régimen democrático y plural, las soluciones a los problemas institucionales pasan por el diálogo y el consenso, intentando alcanzar soluciones que satisfagan las distintas concepciones sobre las que se discrepa. Pero no cabe duda que, como en el caso presente (en mi opinión) el PSOE “ha pasado el rodillo ideológico” y ha impuesto por la fuerza una concepción que no comparten muchos españoles (no voy a decir la mayoría, porque somos una minoría, pero que también merece respeto y consideración en la legislación civil).

b) Y qué decir de la estupenda frase: no hay más legitimidad que la legitimidad constitucional. Ya me he referido a este tema, y no quiero insistir más. Sólo me gustaría señalar cómo se produce una procedimentalización de la vida social, según la cual, lo bueno o lo malo ya no es una cuestión de moral: basta asomarse a la legislación. Y lo que no está prohibido, además de estar permitido, es bueno. Desde mi punto de vista, esta consideración es insostenible porque esta forma de plantear la cuestión adolece de un grave defecto: ¿y por qué es legítimo lo que señala la Constitución? Kelsen dio una respuesta estupenda, a buen seguro refrendada por el PSOE, y que viene a ser ésta: porque sí, y “hemos acabao”. Ejemplo de un pensamiento democrático y racional, plural y tolerante.

Toda confesión religiosa tiene plena autonomía en su orden doctrinal respecto de quienes participan de ella, pero es la sociedad la que tiene, a través de sus representantes, la potestad de ordenar los principios de libertad individual y de convivencia para todos los ciudadanos. Sólo quienes deliberadamente ignoran o no respetan estos principios se apartan de los fundamentos esenciales de la democracia.

Otra perla maravillosa: ¿de quién es la potestad de ordenar los principios de libertad individual? De la sociedad, pero, ¡oh casualidad! A través de sus representantes; o lo que es lo mismo: a través de los políticos de turno y sus partidos. De nuevo vuelve a aparecer la mentalidad reductora (típica en un partido de raíz marxista, pero que no es ajena a muchos miembros del PP, tan liberales ellos), que constriñen a la sociedad en el rígido marco de los partidos políticos. Y así, igual que Luis XIV dijo: -El Estado soy Yo; los partidos políticos del siglo XXI dicen algo parecido, con un ánimo versallesco y distante: – ¡Ah! La societé, la societé… La sociedad somos nosotros, los partidos. Una pregunta retórica: ¿dónde quedamos nosotros, hombres y mujeres de a pie, que trabajan para salir adelante con sus propias inquietudes en la vida?

4. Guiados por nuestras convicciones democráticas y por nuestra defensa de la libertad individual, los socialistas, no daremos ningún paso atrás: seguiremos trabajando para que los ciudadanos españoles sean más libres y con más derechos, y para que, al mismo tiempo, nuestra convivencia sea cada vez más respetuosa y tolerante”.

Ya para terminar, como no podía ser menos, el partido de nuestro Presidente Rodríguez Zapatero termina con un gesto desafiante, arrojando un guante a la mejilla de quien quiera recogerlo para batirse en duelo. Si antes había un ánimo versallesco y dieciochesco; aquí late un deje español profundo, orgulloso de sí mismo, embozado con su capa y sombrero de ala ancha, estilo pre-esquilachesco: ni un paso atrás. Paso atrás que no dará el PSOE, pero tampoco el PP, no nos engañemos.

Aunque al final suaviza el tono de su declaración con el empeño de hacer la convivencia más respetuosa y tolerante… siempre que se piense como ellos. Pero ¡ay de quien ose no pensar igual! El que no piensa igual no es progresista, no es de los nuestros: es un integrista, arcaico y ultraconservador, como dice nuestro Presidente Chaves: las familias cristianas españolas «no tienen un concepto de familia tan integrista, arcaico y ultraconservador como los obispos y algunos cardenales españoles» D. Manuel dixit. “Ole ahí mis huevos”, que diría el castizo.

En fin, después de esta parrafada, todos asqueados y acordándose de mis santas madres (mi madre y mi Santa Madre Iglesia), tengo que reconocer que sí, soy un ciudadano de segunda. No soy progresista, y soy un integrista, un arcaico, un ultraconservador. Da igual lo que diga o sostenga, porque lo importante para entrar en nómina de tales engendros es, simplemente, pensar algo diferente y sostenerlo razonadamente. Que sea un demócrata convencido, que estime la libertad como el bien más grande del ser humano (detrás de la vida, aunque no voy a quemar clínicas abortistas ni a agredir a médicos de las mismas, porque sería una incoherencia), que sea respetuoso con la opinión contraria… eso es lo de menos.

Amigos y amigas, espero vuestros comentarios. Seguro que no tan largos, porque sois personas ocupadas en la vida. Os invito a aquello que decía el inmortal Machado, aunque no sea cita textual: ¿mi verdad? ¿Tu verdad? No. LA VERDAD: vamos juntos a encontrarla.

Rincón del Cinéfilo: Cartas desde Iwo-Jima

Cartas desde Iwo Jima

iwojima

Director: Clint Eastwood.

Actores:

  • Ken Watanabe.
  • Kazunari Ninomiya.
  • Tsuyoshi Ihara.
  • Ryo Kase.
  • Shido Nakamura.

Duración: 141 minutos.

País: EE.UU.

Año: 2006.

Crítica:

Febrero de 1945. II Guerra Mundial. Isla de Iwo Jima. Los americanos desembarcan en una isla estéril pero que cuenta con una pista de aterrizaje desde la que bombardear Japón…pero la isla no está desierta, sino que miles de japoneses los están esperando…

Película claramente antibelicista, aunque muy intensa y dramática. Narra la defensa de la isla por los japoneses (se trata de la visión japonesa de la batalla, la visión americana está reflejada en “Banderas de Nuestros Padres“, del mismo director), que llega a ser desesperante e incluso indignante (desde el punto de vista de occidental) cuando los japoneses empiezan a suicidarse cuando ven que han fracasado. Aún así, se trata de una película muy profunda, que deja bien a los dos bandos, sólo critica la dureza de la guerra y algunos comportamientos brutales y absurdos, pero enaltece el valor y el cumplimiento del deber. Refleja perfectamente el sentir de los japoneses en la II guerra mundial.

Los actores están increíbles, transmiten muy bien su angustia por la guerra, su coraje, el amor por su familia…sobre todo Ken Watanabe (para los que no lo conozcan es el protagonista de “El Último Samurái” junto a Tom Cruise) que merece un monumento.

La fotografía es buena, con bastantes planos de la isla, pero sobre todo del Monte Subirachi y de sus cuevas, que es donde se desarrolla la mayor parte de la batalla.

Aunque se trata de una película lenta, ya que no es una película bélica al uso (ojo, eso no significa que no haya acción, que la hay, y buena), es cine del bueno, y aunque esté en japonés (sí, en japonés, pero ya estamos acostumbrados después de “La Pasión” o “Apocalypto”…), hay que verla…BANZAI!

Iván Palma

Rincón Literario: Al-Mutamid

Al-Mutamid

Hace unas cuantas semanas terminé de leer una novela bastante interesante sobre la Sevilla del siglo XIV, las intrigas de la corte de Pedro I y la historia de la busca de un Corán de época de Al-Mutamid.

El título del libro es: “La profecía del Corán” de Jesús Maeso de la Torre.

La razón de esta pequeña nota, a parte de recomendar el libro, es mencionar unos versos de Al-Mutamid, conocido como el rey poeta que aparecen en el libro. Mientras busco alguna cosilla más sobre el este rey y sus poemas dejo sus últimas palabras al abandonar Sevilla para viajar al destierro que le esperaba en norte de Marruecos.

“Todo olvidaré menos esta aurora junto al
Guadalquivir. Al partir el navío de la despedida
caen mis velos y se desgarra mi corazón con el
tumulto de los adioses, como una caravana
perdida que el camellero busca”

Entrevistas: Javier Duro

Entrevista con Javier Duro.

Entrevistamos a Javier Duro, nacido en Sevilla estudió en Pamplona, ha trabajado en Sevilla y actualmente se encuentra trabajando en Madrid

Volver a Sevilla: ¿Qué es Sevilla?

Javier Duro: Sevilla es Tronío.

VaS: Si Sevilla fuera una flor sería…

JD: La dama de noche.

VaS: Si Sevilla fuera un olor…

JD: El olor a nardo y jazmín.

VaS: Si Sevilla fuera un sonido…

JD: Una risa de mujer.

VaS: Si Sevilla fuera una canción sería…

JD: La nana de una abuela en el Barrio de Santa Cruz.

VaS: Si Sevilla fuera un libro sería…

JD: De tomo y lomo.

VaS: Si Sevilla fuera una tapa sería…

JD: De tapa nada, ración o media ración.

VaS: Si Sevilla fuera un barrio sería…

JD: El barrio de mis mayores.

VaS: Si Sevilla fuera una calle sería…

JD: Empedrada, acompañada de escondidos patios y fantasía de voces atrapadas.

VaS: Si Sevilla fuera un paseo sería por…

JD: Un parque preñado de risas y acompañado por mis amigos en primavera.

VaS: Si Sevilla fuera un parque sería…

JD: Verde, moro y recogido.

VaS: Si Sevilla fuera una Hermandad de Penitencia sería…

JD: El Silencio.

VaS: Si Sevilla fuera un Camino del Rocío sería con la Hermandad de…

JD: Eso ni se pregunta.

VaS: Si Sevilla fuera una playa sería…

JD: Cádiz, sabia milenaria y pícara andaluza.

VaS: Si Sevilla fuera una expresión sevillana, la que más utiliza es…

JD: ¡Qué arte niña!

VaS: Si Sevilla fuera un café ¿sacarina o azúcar?

JD: Azúcar, pero también café solo bien cargado.

VaS: Si estoy lejos, lo que más echo de menos de Sevilla es…

JD: Mi gente.

VaS: Si estoy lejos, de lo que más presumo de mi ciudad es…

JD: De mi gente.

VaS: Si tuviera que mostrar un rincón especial a un turista ¿Qué ensenaría y por qué?

JD: El altozano anocheciendo. Es un prodigio ver nacer la luna reflejada en el Río.

VaS: Si tuviera que hacer un regalo sevillano ¿Qué regalaría y por qué?

JD: Una vajilla de la Cartuja

VaS: ¿Aljarafe o Bermejales?

JD: El Aljarafe, inmejorable terraza de la ciudad.

VaS: ¿Qué es el Guadalquivir además de un río?

JD: Un refugio, un tesoro y un misterio reflejado.

VaS: ¿Qué reluce en Sevilla, además de una torre?

JD: Los ojos de sus mujeres.

VaS: ¿Hacia dónde prefiere que señale el giraldillo?

JD: Al Río.

VaS: A Sevilla le sobra…

JD: Talento.

VaS: A Sevilla le falta…

JD: Frialdad y Justicia.

Rincón del Cinéfilo: Diamante de Sangre

Diamante de Sangre

diam

Director: Edward Zwick.

Actores:

  • Leonardo di Caprio.
  • Djimon Hounsou.
  • Arnold Vosloo.

Actriz:

  • Jennifer Connelly.

Duración: 138 minutos.

País: EE.UU.

Año: 2006.

Crítica:

Interesante película sobre el contrabando de diamantes en el África subsahariana. Ambientada en la guerra civil de Sierra Leona en la década de los 90 provocada por la aparición de diamantes en el país. Gobierno y guerrilla (las FUR) se disputan las minas, pues quien las controle, tendrá el dinero, y con el dinero, el poder. El pueblo se verá envuelto en una guerra muy cruenta, donde poblados enteros son arrasados y los niños son separados de sus familias para convertirse en niños soldado.

Se trata de una película dura, intensa, muy realista, con una gran fotografía y muy entretenida. Llena de acción y con un reparto muy bueno. Danny Archer (Leo di Caprio) es un antiguo soldado reconvertido en contrabandista de diamantes al que los negocios le van bien…hasta que se ve envuelto en la búsqueda de un gran diamante rosa que será su pasaporte para salir del continente…Leo está enorme, parece un tipo duro de verdad al que parece importarle poco o nada de lo que pasa a su alrededor.

Solomon Vandi (Djimon Hounsou) es un padre apaleado al que separan de su familia, pero su amor a ésta es tan grande que merecerá la pena cualquier sufrimiento por encontrarla… Otra actuación para enmarcar… Djimon consigue hacer partícipe al espectador de su sufrimiento, angustia y desesperación.

El personaje femenino está encarnado por Jennifer Connelly, que está guapísima, e interpreta a una periodista idealista que ayudará a Danny y a Solomon en su busqueda del diamante… Buen complemento de los personajes masculinos.

Iván Palma