Rincón Literario: Poemas

Poemas

Amapolas

Campos bañados en sangre
de surcos sufrientes e incultos
secos de sudores vanos
en los que brotan amapolas.
¡Mira! ¡Mira el altozano blanco!
Los centinelas de la noche sin día
desde arriba te están mirando
y en las raíces sienten tus pasos.
¡Te acercas! ¡Te acercas más!
¿Es que no oyes sus lamentos?
¡Haceldama! ¡Haceldama!
¿Acaso no tienes miedo?
Los sepulcros están llenos.
¿Tú? Ya vendrás.

Cristo del Amor

¿Dónde estáis, Señor, que no os veo?
Os busco, mas no os encuentro
Daros quisiera un fuerte beso
Y pediros aquella Cruz de cedro.
En el camino, alcancé Sevilla
Ciudad devota de vuestra Madre María
Cuna de señores buenos, y mejores damas
De gran corazón e inabarcable alma.
La noche era cerrada
Allí estaba el pueblo, en la plaza.
El Salvador, como siempre, rebosaba
Anhelando encontrar vuestra mirada.
El aroma de azahar e incienso
Perfumaban el negro cielo
Que sobre nos caía como velo
De luctuosa seda en un un entierro.
Al levantar los ojos
Os ví, allí, clavado en el madero
Sobre mil claveles rojos
Coronado de espinas, atravesado el pecho
Entonces, se ahogó el grito
Entonces, se encogió el alma.
Allí estabais, Cristo,
Recordándome que me amas

Semana Santa en Sevilla

Me preguntas ¿por qué Sevilla?
Te contesto con mi corazón de arcilla:
Sólo en Sevilla habrás de derramar
Lágrimas ardientes que,
Como una llama, queman,
Mas los ojos no lloran.
Lágrimas que se consumen en las venas
Y estremecen el cuerpo
Con el intenso frío del hielo.

Sólo en Sevilla…

Luis Aparicio
Anuncios

Rincón Literario: Costalero

COSTALERO (del Costalero)


Como se suele decir, ¡ya está la primera en la campana! y aquí os dejo una curiosidad. La música de esta letra forma parte de la banda sonora de la Semana Santa, la conocida marcha para cristo: Costalero.

J.M.Gómez


Lejano ruido de tambores marcha lento

un silencioso respirar de multitud,
cientos de pasos van rozando el pavimento
unos gritos de capataz ¡Esa derecha un poco más!

Entrecortada silueta bajo el palio
porque la fe lo va iluminando al pasar,
del costalero que “encorvao” la va llevando
rogando a Dios un poco más de fuerza que ya se le va.

(ESTRIBILLO)

Costalero, si tus fuerzas ves fallar,
clama al Cielo, que allí mirándote está,
ese hijo de la que meciendo vas
sobre tu costal.

Grita fuerte, dile que no puedes más,
que tú quieres llevarla hasta su portal,
vuestra Madre,a la que nunca jamás,
has de abandonar.

Un sudor frío que le recorre la frente,
un cuello “herío” por el peso de su “amor”
“acompañao” de los rezos de la gente
bajo el crujir del armazón una parada se anunció
unos faldones que se abren lentamente
agua le ofrecen a su ardiente devoción
vuelve a su sitio “cansao” y sonriente
tres golpes se dejan caer, “preparaos” y a ésta es.

(ESTRIBILLO)



Hnos. Sánchez Berenguer

Pd: todos somos un poco costaleros en esta vida.